Nos miramos en silencio.Luego le dije,- Oye Jean-Paul, que tengo yo una preguntica. ¿Qué se come aquí en Lyon pa’ año nuevo?Sacó un paquete de tabaco de uno de los bolsillos de su chaqueta. Luego cogió un cigarrillo y se lo colocó entre los labios. Lo encendió lentamente, dio





Tenía una extraña costumbre. La extraña costumbre de subirse en cada uno de los carruseles con los que se cruzaba. Y no habían sido pocos, especialmente en Francia, donde abundan más que el mismísimo pain au chocolat. París, Bordeaux, Toulouse, Nantes, Rennes, Montpellier… en todos ellos le había sacado
Hicimos un trato. Yo acepté cenar fondue de queso una noche -a pesar de mi intolerancia a la lactosa y de lo doloroso que sería aguantar a alguien devorando semejante pecado capital delante de mis narices mientras yo rebaño el plato con las migajas de pan, pepinillos y tomates
Ruge el motor y las cortinillas de satén rosa se balancean tímidamente con el ligero vaivén del río. Antes de entrar nos quitamos las zapatillas en la puerta, entregamos nuestro billete al conductor y dejamos nuestros mochilones grandes amontonados en el suelo junto al resto antes de buscar nuestro
La primera gran aventura de este viaje que tenemos por delante comienza hoy, en nuestro tercer día fuera de casa. El 10 de agosto volamos de Barcelona a Bangkok y allí cogimos un segundo vuelo interno al norte del país, a Chiang Rai. En el aeropuerto nos esperaba una
Anoche nos llevaron al huerto. Podría adornar algo más la narración, hacer hincapié en las ganas que teníamos de poner por fin un pie en el continente asiático, en las mariposas que sentimos en el estómago cuando las ruedas del avión rozaron el suelo y el comandante chapurreó en
El olor a salitre inundaba las calles y un reluciente color azul dominaba una ciudad de fachadas descascarilladas por el viento. Todo era azul en Essaouira. Las puertas, las ventanas, las barandas, los zócalos de las paredes…
Es más de media noche y el termómetro del taxi roza los cuarenta grados. Hemos estado una hora pasando controles de aduana y estamos agotadas, suerte que al final decidimos contratar la recogida en el aeropuerto para que nos llevaran directas al riad. El taxista no ha dicho ni
Toda historia de amor tiene un principio que merece ser contado y el de ésta se remonta a un cinco de enero dentro de un autobús. Serían poco más de las seis de la tarde cuando mi avión aterrizó en Melbourne. Al salir del aeropuerto cogí aquel autobús hasta
Es pasada media noche. Algunos apuran todavía las últimas gotas de cerveza del sábado y el plan del día siguiente está a penas sin definir. Cuatro mensajes a las tantas de la madrugada con el nombre de tres cascadas, un mapa y un horario de tren son suficientes para
La vuelta al mundo desde el sofá
Regálate tiempo. Quiérete bonito. Emociónate. Ríe hasta decir basta. Mímate. Dale a ese cuerpo Alegría Macarena y un poco del #slowliving que necesita… ¡Disfruta de la experiencia sensorial Cuentos Viajeros desde tu casa!
gastrocuentos
No sé qué vino primero. ¿Viajar para comer? ¿O comer para viajar? Gastrocuentos no es una crítica gastronómica al uso, sino un rincón donde ponerse morao, fino filipino o como el Quico a través de pequeños (gastro) relatos en bares y restaurantes del mundo.
cuentos viajeros
Puñados de vida a granel escritos sobre papel que vuelven conmigo a casa tras cada uno de mis viajes. Un cajón de recuerdos imborrables en forma de relatos, reflexiones, fotografías… cocinados a fuego lento en distintos puntos del planeta.
planes de cuento
3, 2 1… ¡Carretera y manta! Propuestas originales para disfrutar a lo grande de un fin de semana diferente. Relatos de escapadas molonguis y experiencias únicas en lugares especiales con encanto que (por tu propio bien) no deberías perderte.