Más de una vez hemos dicho que no sabemos si viajamos para comer o comemos para viajar… Y lo cierto es que como últimamente hemos hecho casi más lo segundo que lo primero, porque no nos ha quedado más remedio, hoy hemos decidido poner rumbo imaginario a tierras helenas
Dicen que no hay primavera sin golondrina, ni despensa sin harina. Y aunque no rime, me vais a permitir añadirle un pedacito al refrán: ni Semana Santa sin galletas de mi abuela. Y puesto que, la parte de la penitencia y el recogimiento tan típicos de estas fechas, la
Corría el verano de 2015 (invierno español) cuando yo, joven, feliz, ociosa y sin ninguna que otra preocupación más allá que la de encontrar un hueco digno en la playa de debajo de casa, recorría Bondi Beach y sus callejuelas descubriendo nuevos rincones y sabores en mi nuevo barrio
Nadie dijo que escaparse un finde a la montaña fuera cosa de coser y cantar. Y es que la vida del viajero montañil tiene su qué, no te vayas a pensar. Para que te hagas una ligera idea…⁣Relax y desconexión. Comer. Paseíto con por el río. Comer. Avistamiento de
El lugar tiene ese no sé qué que qué se yo nada más entrar. Sombreros de paja, sillones de mimbre, música latina de fondo… El local rezuma tropicalismo por los cuatro costaos. Y eso, a este par de gastrocuentistas de alma puramente tropical nos requete-encanta.
Anoche volvimos a Hawker 45. La primera vez, hace ya 16 meses, yo caminaba por Caspe más nerviosa que un pavo en Navidad y tú estrenabas la camisa de lino blanca que te habías comprado aquella misma tarde. Apenas nos conocíamos, pero ya teníamos ese tipo de conversaciones por

La vuelta al mundo desde el sofá

Regálate tiempo. Quiérete bonito. Emociónate. Ríe hasta decir basta. Mímate. Dale a ese cuerpo Alegría Macarena y un poco del #slowliving que necesita… ¡Disfruta de la experiencia sensorial Cuentos Viajeros desde tu casa!

gastrocuentos
No sé qué vino primero. ¿Viajar para comer? ¿O comer para viajar? Gastrocuentos no es una crítica gastronómica al uso, sino un rincón donde ponerse morao, fino filipino o como el Quico a través de pequeños (gastro) relatos en bares y restaurantes del mundo.
cuentos viajeros
Puñados de vida a granel escritos sobre papel que vuelven conmigo a casa tras cada uno de mis viajes. Un cajón de recuerdos imborrables en forma de relatos, reflexiones, fotografías… cocinados a fuego lento en distintos puntos del planeta.
planes de cuento
3, 2 1… ¡Carretera y manta! Propuestas originales para disfrutar a lo grande de un fin de semana diferente. Relatos de escapadas molonguis y experiencias únicas en lugares especiales con encanto que (por tu propio bien) no deberías perderte.